domingo, 15 de noviembre de 2009

TODO ES POR EL Y GRACIAS A EL


Jeremías 9:23-24
Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. Más alábese en esto el que se hubiere de alabar.
Tu y yo le debemos a Dios todo lo que somos y cuanto tenemos y en este texto Dios nos recuerda que no debemos de tomar la gloria para nosotros mismos pues todo lo que obtenemos, todo lo que nos ha sido dado ya sea nuestras capacidades, habilidades, talentos, etc. No los hemos obtenido por nosotros mismos sino por El, por que El es quien nos los ha querido dar
Pero muchas veces caemos en el error de tomar la gloria que no nos corresponde pues pensamos que es por nuestras propias capacidades e inteligencia que hemos logrado el éxito y nos llenamos la boca diciendo que por nosotros mismos hemos obtenido logros cuando en realidad no es así, por que si a Dios no le hubiera parecido darte esos talentos que tienes y por los cuales te sientes orgulloso no hubieras logrado eso que ahora disfrutas, si a Dios no le hubiera parecido darte esa habilidad que tienes para los negocios posiblemente no lo tendrías, si a Dios no le hubiera parecido darte esas bendiciones materiales no las tendrías, eso quiere decir que dependemos única y exclusivamente de El y no de nosotros mismos. ¿Me entiendes?
Es decir tu no puedes gloriarte de algo que no te pertenece, tu eres administrador de todo lo que Dios ha tenido a bien darte, pero muchas veces en nuestra boca solo existe el “yo” y no reconocemos que es por Dios que tenemos bendiciones materiales, que es gracias a que El nos ayuda que podemos alcanzar esas metas que nos proponemos.
Querido hermano reconócele a Dios en todo momento, no cometas el error de gloriarte por las cosas que obtienes, por que Todo es por El y Gracias a El. Por que así como te las da te las puede quitar en un abrir y cerrar de ojos, por que El único que debe ser alabado y glorificado es nuestro Señor Jesucristo pues sin El no somos nada ni podemos hacer nada, pero por su amor, bondad y misericordia estamos aquí y podemos gozar de bendiciones tanto espirituales como materiales.
SEÑOR TU ERES EL UNICO DIGNO DE RECIBIR TODO EL HONOR, LA GLORIA Y LA ALABANZA POR SIEMPRE. AMEN

Autora: Patty Abrego