lunes, 28 de septiembre de 2009

¿QUE CLASE DE SEMILLA ERES TU?


Marcos 4,3-9
Oíd: he aquí el sembrador salió a sembrar; y  al sembrar aconteció que una parte cayó junto al camino y vinieron las aves del cielo y la comieron. Otra parte cayo en pedregales, donde no tenia mucha tierra; y broto pronto, por que no tenia profundidad de tierra. Pero salió el sol, se quemo y por que no tenia raíz, se seco. Otra parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron y la ahogaron, y no dio fruto. Pero otra parte cayo en buena tierra y dio fruto, pues broto y creció y produjo a treinta, a sesenta y a ciento por uno.
El señor viene a nosotros y siembra una semilla en nuestros corazones, al momento de recibir a Cristo empieza un nuevo camino para tu vida pero en el transcurrir del tiempo la semilla que fue sembrada en ti debe de producir un fruto. Pero muchas veces somos como la semilla que cayó en el camino y viene el enemigo con sus artimañas nos atrapa y la semilla que en ti fue sembrada no produjo ningún fruto, otros son como la semilla que no estaba plantada firmemente sobre la tierra pues no tenia raíz, es donde vienen los problemas, las dificultades y entonces esa semilla que un día se sembró en ti fue muriendo poco a poco hasta que al final desapareció por completo y como consecuencia no obtuvo fruto alguno. Es decir que empezaste bien en los caminos del Señor pero cuando viste que tu vida tenía dificultades no supiste mantenerte y de pronto sin darte cuenta caíste.  
A lo mejor la semilla que fue sembrada en ti no produjo ningún fruto por que tu seguramente tenias amistades que no eran cristianas y poco a poco fueron llenando tu mente de cosas, te dejaste llevar por el ambiente que te rodeaba y poco a poco te fuiste alejando  de los caminos de Dios.
No así con la semilla que cayo en buena tierra, pues esta creció, y dio fruto y estaba bien plantada, tenía una raíz, una base en la cual sostenerse para no perecer.
Pues cuando tu dispones tu corazón a la palabra de Dios, a estar atento a lo que el quiere hablarte, cuando estas firme pueden venir tempestades a tu vida pero ninguna de ellas harán que te muevas por que tu base es Cristo Jesús, pues aunque estés cansado El vendrá a refrescarte con esa AGUA DE VIDA ETERNA QUE HARÁ QUE NO TENGAS SED JAMÁS.
Querido hermano hoy te invito a que examines tu corazón y te preguntes ¿que clase de semilla has sido hasta el día de hoy?
Autora: Patty Abrego